jueves, 19 de agosto de 2021

Sesgos de pensamiento, qué son, ejemplos, y como actúan en nuestra interpretación de la realidad. Blog 100% PREVENTIVO


 Belkis Moreno, CNP 6290

De entrada te aclaramos que la palabra “sesgo”  según la RAE,  proviene del verbo sesgar, que implica torcer una cosa hacia un lado. Alude a la oblicuidad. 

Imaginémonos que un pensamiento es una autopista y que hay un sesgo, que estrecha el recorrido tanto que te lleva a un camino empedrado, sin salida. Por supuesto, que tomaste este sesgo sin darte cuenta. No te diste cuenta que había una salida, con un pequeño puente, que te abría el camino hacia otra carretera que te llevaría a tu destino.

Un poco enredado. ¿No es verdad?

Pero así actúan los sesgos en nuestros pensamientos.

Los sesgos de pensamiento o sesgo cognitivo, según wikipedia, son una especie de “efecto psicológico que produce una desviación en el procesamiento de la información en nuestra mente, lo que nos puede llevar a una interpretación errada  de la realidad.”

Un sesgo cognitivo (los hay de varios tipos) puede hacer que no veamos lo que realmente ocurre frente a nuestros ojos, y que distorsionemos los hechos; que emitamos un juicio apresurado, inexacto o muy subjetivo; que hagamos una interpretación exagerada o muy “limitada” de la realidad.

En fin, un sesgo es un mecanismo  que utiliza nuestra mente para facilitarnos, entre comillas, las cosas, y está basado en esquemas que tenemos almacenados (creencias, paradigmas, estereotipos, prejuicios cognitivos) y que tendemos a perpetuar en el tiempo.

Estos esquemas mentales que el psicólogo clínico Walter Riso cataloga como esquemas erróneos, hacen que nos esforcemos casi nada, por escudriñar y cuestionar los dictámenes de nuestra mente, sino que nos ciñamos, servilmente, a nuestras creencias; sin dudar, sin verificar, si la interpretación que le damos a la realidad está cerca o lejos de la verdad.

La mente humana es muy conservadora y autoperpetua constantemente la información que tiene almacenada, esta condición natural, asegura Walter Riso  en su libro: Pensar bien, sentirse bien, editorial Norma, 2004, hace que “lo que coincide con nuestras expectativas lo dejamos pasar y lo recibimos con beneplácito, lo que es incongruente con nuestras creencias o estereotipos lo ignoramos, lo consideramos sospechoso, simplemente lo alteramos para que concuerde con nuestras ideas preconcebidas”. 

Este proceder mental, inconsciente hace que los esquemas mentales (sesgos) que hemos guardado a través de nuestras experiencias vivenciales, se conviertan para nosotros, en especies de “muros” que actúan como verdades casi absolutas.

Cuando estamos frente a una realidad especifica, nuestra psiquis  activa de forma inconsciente uno o varios sesgos, entonces nuestros razonamientos están atados a prejuicios cognitivos que actúan como lineamientos que  limitan nuestra capacidad para interpretar la informaron que nos llega, emitiendo juicios limitados y errados, porque no razonamos mas allá de lo que dictaminan nuestras creencias y paradigmas.

Y muchas veces esas interpretaciones erradas de la realidad pasan desapercibidas, y  otras, nos causan graves problemas.

Por ello, es importante- diríamos fundamental- explicarte no solo el concepto de sesgo cognitivo, sino darte ejemplos de algunos de los tres sesgos más importantes y cómo actúan, para reconocerlos y poder actuar sobre ellos. 

No esperes a que la experiencia de la vida te sacuda,presta atención a  lo que te expondremos a continuación,porque este conocimiento es, de verdad, transformador.  

EJEMPLOS DE SESGOS DE PENSAMIENTO O SESGOS COGNITIVOS:

Según los expertos, existen más de 200 sesgos. Incluso los hay que se contraponen, como sucede con el sesgo optimista versus el pesimista.

Para esta ocasión, te ilustraremos sobre los tres sesgos más importantes y comunes que tienen alta incidencia en nuestra psiquis,según lo plantea el psicólogo clínico Walter Riso, quien es referencia en esta materia.

Hay que aclararte que los sesgos pueden presentarse de manera combinada, varios a la vez. 

Aquí vamos:

Sesgo de Atención: 

No te ha pasado que compras un vehículo de un determinada modelo y fabricante y a partir de esa compra, empiezas a ver por todos lados vehículos de ese mismo modelo. Cosa que antes no te sucedía.

Pues así actúan los sesgos atencionales.  Si una persona tiene la idea de que es incompetente, su atención estará más orientada a detectar las fallas que los aciertos.

Si tienes la idea de que tu pareja no te quiere, a partir del reforzamiento de esa idea, empezaras a prestar más atención a destacar las señales de rechazo y desamor, que de afecto positivo.

Aquí lo que ocurre es que atención trabaja al servicio de los esquemas mentales que actúan como sesgos, entonces, nuestra mirada es de tipo túnel, vemos solo aquello que ratifica la idea o creencia que esta posesionada en nuestra mente.

Sesgo de memoria: 

Sucede lo mismo que con el sesgo atencional, recordamos más fácil y mejor aquello que concuerda con nuestros esquemas o creencias almacenadas, así lo afirma el psicólogo clínico, Walter Riso.

Un ejemplo muy ilustrativo, es que si estoy convencido que soy un fracasado, recordare más fácilmente situaciones donde he vivido fracasos que situaciones de éxito.  Si creo que mi pareja es mentirosa, recordare más aquellos episodios donde me mintió que aquellos donde fue sincero.

Sesgo perceptivo: 

Este tipo de sesgo hace referencia a las interpretaciones irracionales, erróneas que muchas veces tenemos de los hechos. Este sesgo nos hace ver lo que no es. Nos hace sacar conclusiones precipitadas y erradas. Por ejemplo, creemos que porque somos pasados de peso, no tenemos las mismas oportunidades de ascender a mejores cargos en nuestro trabajo.  Es decir, tenemos este tipo de estereotipo y ante cualquier reacción de nuestro jefe o compañero de trabajo,  lo asumimos como un rechazo patente ocasionado por nuestro peso.  

O cuando tenemos el prejuicio de que si una persona es de cierta nacionalidad, es perezosa. Esto hace que caigamos en la xenofobia, una forma de pensar peligrosa y altamente discriminatoria, tipificada por las leyes de muchos países.

Esperamos que las descripciones de estos tres sesgos de pensamiento o cognitivos te  sirvan  para animarte a ser  proactivo en la revisión de tus  paradigmas. Esto incrementa el auto-conocimiento.

Como te dijimos anteriormente, existen muchísimos sesgos diversos que están impregnados de las formas equivocadas de procesar la información de los sesgos atencionales, de memoria y perceptivos que ya describimos como ejemplos.

La idea es que nos hagamos conscientes  de cómo actúan los sesgos pensamiento y que logremos racionalizar de forma razonable nuestras interpretaciones de la realidad, sin apresurarnos, para que estas sean menos contaminadas y más objetivas. ¿Vale?

Nos vemos en el próximo post.

Recuerda: #PrevenirEsLaClave